La 114.ª Conferencia Internacional del Trabajo comenzó este lunes en Ginebra con una fuerte presencia del sindicalismo argentino y con una designación destacada: Gerardo Martínez fue elegido vicepresidente de la Conferencia de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en representación del Grupo de los Trabajadores.
En ese marco, Martínez afirmó que el gobierno de Javier Milei deberá dar respuestas ante la OIT por las denuncias presentadas por la CGT y otros gremios, relacionadas con presuntas violaciones a los derechos laborales y sindicales.
“El Gobierno va a estar en el banquillo de los acusados”, aseguró el dirigente desde Ginebra, al señalar que la situación argentina volverá a estar bajo análisis dentro de los mecanismos de control del organismo internacional.
Si bien la reforma laboral impulsada por el oficialismo no será tratada formalmente este año, la central obrera buscará aprovechar la conferencia para exponer sus cuestionamientos a las políticas laborales del Gobierno y sumar respaldo internacional. Además, Martínez sostuvo que los reclamos impulsados por gremios de distintos sectores podrían derivar en nuevas observaciones de la OIT sobre la situación laboral en la Argentina.
