Unos 200 coordinadores y docentes de escuelas generativas rurales del interior protagonizaron una protesta frente a Terrazas del Portezuelo para exigir mejoras salariales, restitución de viáticos eliminados durante las vacaciones y condiciones laborales claras. La manifestación, pacífica pero cargada de malestar, reunió a trabajadores de 28 circuitos educativos de toda la provincia.
Los educadores denunciaron que las últimas disposiciones oficiales deterioraron sus ingresos y su estabilidad laboral. Entre sus principales reclamos figuran: que se pague la hora cátedra al mismo valor que al resto de los docentes, precisiones sobre si deben cumplir horas cátedra u horas reloj, aumentos salariales, reincorporación de viáticos al sueldo, definición de roles, inclusión en el régimen estatal docente, estabilidad laboral y canales formales de comunicación mediante circulares.
Durante la protesta fueron recibidos por un funcionario del Ministerio de Educación, pero —según indicaron— no obtuvieron respuestas concretas. La falta de definiciones encendió aún más la tensión y el grupo resolvió una medida de fuerza: no iniciar las clases hasta que el Gobierno provincial dé soluciones tangibles a sus demandas.
El eslogan oficial “El año de la Educación” fue uno de los blancos más repetidos de la movilización. “¿De qué año de la educación hablan?”, cuestionaban los manifestantes, visiblemente disconformes. Tras la reunión con autoridades, los docentes permanecieron en asamblea bajo un techo cercano a las oficinas para definir los próximos pasos, mientras crece la incertidumbre sobre el comienzo normal del ciclo lectivo en zonas rurales.
